NEXT CHAPTER / BOOKSDemasiado Lejos al Oeste book coverMystery, Thriller & Suspense

Mystery, Thriller & Suspense · Detective & Crime Fiction

Demasiado Lejos al Oeste · Book 1

Demasiado Lejos al Oeste

Traducido por José Gregorio Vásquez Salazar

Flic, una estudiante universitaria despreocupada y amante de la marihuana, recibe una noticia devastadora: le queda solo un año de vida.

Get the book ↗

Choose your preferred retailer on Books2Read.

Preview in the Reading Room

THE STORY

About the book

Themes

Time Periods

Flic, una estudiante universitaria despreocupada y amante de la marihuana, recibe una noticia devastadora: le queda solo un año de vida. Decidida a aprovechar cada instante, se embarca junto a sus inseparables amigos Len, Javan y Jenkies en una misión para convertir 2018 en el año más inolvidable de todos. Lo que no esperan es que una noche, entre risas y drogas, se vean envueltos en un suceso mucho más oscuro: el presenciar un asesinato.

Sin recuerdos claros de lo ocurrido, el grupo continúa su aventura, que los lleva hasta Ámsterdam para ver a su banda favorita, Tenacious Toes. Allí, el carismático vocalista les sugiere un método poco convencional para recuperar la memoria: sumergirse nuevamente en un viaje psicodélico. Poco a poco, las piezas de aquella noche empiezan a encajar, pero con ellas surge una inquietante pregunta: ¿están más conectados con la víctima de lo que imaginan?

Gone Too Far West combina humor irreverente, atmósferas lisérgicas y un trasfondo de misterio, con escenarios que van desde rincones icónicos de Inglaterra hasta la calidez de Menorca y las calles vibrantes de Holanda. Es una historia de amistad, excesos y secretos, donde la verdad se revela a un ritmo tan vertiginoso como la vida que sus protagonistas intentan exprimir.

Get your copy →
Read an excerpt

Servicio Con Una Sonrisa al Revés.

Para empezar el verano, mi familia siempre se va de vacaciones a algún lugar cálido, siendo Menorca el destino de este año. Llegamos al aeropuerto a las cinco de la mañana. Todos estamos cansados y muy callados, preguntándonos unos a otros si estamos emocionados por las vacaciones con las voces menos entusiastas de la historia.
El vuelo ha terminado rápidamente. Todo el mundo está dormido mientras veo un par de episodios de una serie que Jenk me había dicho que viera y, en ese momento, estamos aterrizando.
Una vez que estamos en el aeropuerto de Menorca, mi papá va a buscar la compañía de taxis que se supone que nos llevará a nuestra villa. Regresa con un hombre que parece más un ex-luchador español que un taxista. Es enorme y tiene un bigote oscuro como un manubrio, cabello negro con retroceso y piel aceitunada. También puedes ver su blusa blanca inmaculada debajo de su delgada camisa de cuello blanco con los primeros botones desabrochados, mostrando una jungla de vello negro y rizado en el pecho y una gran cadena de oro.
Arrebata la maleta que tengo delante, con el estilo español apremiante que tienen la mayoría de los nativos, y nos lleva al minibús.
Solo que no es un minibús; de hecho, se podría decir que es todo lo contrario. Me quedo mirando al Padre Loco cargar nuestras maletas en un autobús vacío de dos pisos.
—Adelante entonces, adelante —dice papá, con una sonrisa en su rostro.
Subo al autobús y casi empiezo a caminar hacia las escaleras para sentarme en la parte de arriba, como si fuera el autobús escolar, pero en su lugar me acomodo en un conjunto de cuatro sillas que rodean una pequeña mesa de plástico. Laurie y mamá también se unen a mí allí.
—¿Qué demonios? —Mamá susurra mientras se sienta a mi lado.
Papá se sube al autobús mientras Luchador El Diablo termina de poner nuestras maletas en la bodega de equipaje, en el exterior del autobús. Se sienta solo en la mesa opuesta a la nuestra.
—Será mejor que nos separemos —Bromea, mientras respira torpemente entre dientes, lo que nos hace reír a todos.
—¿Sabías que iba a ser un autobús de dos pisos? —Yo susurro, mientras El Genérico sube al autobús y cae pesadamente sobre el asiento del conductor.
Papá niega con la cabeza y se ríe.
El viaje en autobús no es tan largo como esperaba. En cuarenta y cinco minutos estamos recogiendo las llaves de nuestra nueva casa para pasar la semana.
Nos bajamos del autobús y El Misterio nos pasa las maletas de vuelta sin una sonrisa a la vista.
—¡Gracias! —Grito, con mi mejor acento español que aprendí de un año de español de nivel A, que luego reprobé y abandoné. Él solo asiente con la cabeza hacia mí con su sonrisa al revés.

La villa es su casa típica: paredes blancas, pisos de baldosas, techo naranja y muebles de madera obsoletos. Nos cambiamos con ropa más apropiada y nos relajamos con las altas temperaturas. La escena es una dicha. Estoy flotando en la piscina de espaldas, mirando el hermoso cielo azul claro, el sol naranja gigante bronceando mi piel pálida y blanca y calentando la piscina a la temperatura más perfecta. Mi papá está tumbado boca arriba en una tumbona a la sombra, leyendo su libro tranquilamente, mientras Laurie y mamá toman el sol en la piscina, agarradas al costado, estirando las piernas frente a ellas. Todo lo que puedo escuchar entre el zumbido sordo del filtro debajo del agua es el sonido de los cantos, provenientes de los pequeños pájaros marrones que deambulan por el borde de la piscina, picoteando todo lo que encuentran en el piso. Cierro los ojos mientras pienso, «esto es lo más tranquila y relajada que he estado...» Y hago flotar mis manos a través del agua clara, atravesando el calor inmóvil de ella, bendiciendo mi piel con una cubierta mucho más fresca que antes.
Como estábamos en un corre-corre, desempacando y ordenando todo alrededor de la villa, estábamos demasiado ocupados para notar que la familia también se mudaba a la villa contigua a la nuestra. Allí vivirían durante la próxima semana un padre y una madre, una abuela y dos niños pequeños, Isaac y Ellamae. Escuchamos a los dos niños corriendo afuera gritando mientras finalmente los sueltan para explorar su nuevo entorno.

EXPLORE SIMILAR STORIES

You might also like